Si el aire acondicionado enfría poco, tarda mucho en coger temperatura o aparece mal olor, la solución no siempre es recargar. Una bajada de gas suele indicar una microfuga, y si no se diagnostica, el problema vuelve en poco tiempo.
Por eso comprobamos presiones y rendimiento, revisamos componentes y, si hace falta, realizamos detección de fugas antes de intervenir. Trabajamos con equipos para R134a y R1234yf, y también valoramos fallos típicos como compresor, válvulas o problemas del climatizador. El objetivo es que el sistema vuelva a funcionar bien y de forma duradera, con presupuesto claro antes de reparar.
